13 oct. 2011

Sin palabras

Quizás a algunos les sorprenda que la expresión artística en Tailandia vaya más allá del teatro-danza tradicional en el que se representan escenas del Ramakien. Sin dejar de lado este tipo de formalismos entre los que abundan la sofisticación de las marionetas y las máscaras, conviene tener en consideración un tipo de arte que si bien no viene de ahora, está escalando posiciones con paso firme en el panorama de las representaciones artísticas del reino de Siam.

Foto: Konnakhao

Se trata de un primitivo rito de imitación que llegó hasta los confines del continente asiático mucho antes de aterrizar en Europa. Un espectáculo visual de coreografías complejas que a menudo nos transportan a mundos circenses, donde solo tiene cabida el lenguaje gestual y los movimientos corporales. Un arte donde el silencio se asoma por los cuatro costados.

La capacidad de abrir los sentidos se presta aquí prioritaria para llegar a comprender un lenguaje, el de los gestos y su elaborado significado, al que poco estamos acostumbrados. En una sociedad donde el entretenimiento se disfruta en grupo en un tono animado y de cierta algarabía, la pantomima sorprende a sus desconocidos que se atreven a disfrutar de sus espectáculos. Un disfrute que a priori no se suele recibir con los brazos abiertos pero que sin embargo se finaliza con ganas de repetir.

Foto: Konnakhao

Como muestra de que el arte del silencio no se lo lleva el viento, algunas escuelas dedican su tiempo y esfuerzos a continuar con esta antiquísima tradición. Sin ir más lejos, paseando por el fabuloso y más que recomendable BACC (Centro Cultural de Arte de Bangkok) nos encontramos en una de sus salas con la primera academia de mimo de Tailandia: 'KONNAKHAO'.

La historia comienza hace más de una década de la mano de su fundador Peitoom Laisakul. Con una trayectoria artística que supera el cuarto de siglo, este hombre de gesto apacible, entrega sus conocimientos a todo aquel que se muestre interesado. Y no son pocos. Pues en este pequeño espacio en la planta tercera del BACC, cada día ensayan alumnos venidos desde todo el país. Con un precario inglés, Peitoom explica cómo empezó todo. En una conversación algo torpe debido a la falta de un lenguaje verbal común, su gesticulación adquiere un valor simbólico. Una trabajada habilidad que hipnotiza al interlocutor. Los movimientos mecen a un ritmo pausado mientras explica una historia, la suya. Comenzó cuando tenía 18 años. Animado por un profesor de la universidad, Peitoom se aventuró en un territorio intrasitado en la escena artística de entonces. La afición primeriza se volvió vocación hasta consolidar una carrera profesional. 

Foto: Konnakhao

A día de hoy, la academia de mimo 'KONNAKHAO' de Bangkok forma a un devoto grupo de alumnos que se esfuerzan en cada espectáculo para seguir sumando filas entre sus seguidores (que ya son muchos). Así que si deciden probar este plato, recuerden que, además de disfrutar de una apuesta diferente de arte tailandés, no les dejará indiferente.

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